MÁS ALLÁ DE LAS PAREDES DEL CONSULTORIO

Pensando en compartir algo más que la práctica profesional surge este espacio...


LA FOTOGRAFÍA

Escrito por la Lic. Adriana González (Afil. C-81117)
Agosto de 2019

Siempre me gusto la fotografía… de niña armaba escenarios con cajas y telas creando escenarios a fotografiar, luego olvide aquello por completo, hasta que me decidí a escribir estas 450 palabras…

Todo comenzó… (ésta presentación inicial se escucha repetidas veces en el consultorio cuando un paciente intenta ubicar el inicio de un síntoma, decidí apropiarme de ella para darle otro sentido). Sigo entonces, todo comenzó el día en que Tatú, quien protege mi vehículo mientras yo me relajo en el diván, o sea el “trapito” de la cuadra donde asisto semanalmente a análisis hace largos años, me mostró una mañana unos retratos bellísimos, había algo en ellos muy particular, me sorprendieron por su calidez, y porque me hacían sentir que reflejaban su alma. Sorprendida, le pregunto quién le había tomado aquellas fotos y me responde que eran obsequio de cumpleaños de sus amigos de la escuela de fotografía del barrio y señala dicha escuela sorprendido de que no la conociera.

Efectivamente llevaba años pasando delante de esa puerta y jamás había reparado en ella…

Años más tarde, asisto a una exposición de artes visuales, creo que fue por primera vez, quien sabe que me llevo a asistir allí, sola, aquella tarde... Recorrí toda la muestra, desilusionada por no entender “el arte conceptual” y apunto ya de retirarme, me detuve frente a una obra que me conmovió notablemente.

En ese instante ya no se trató de comprender o no. Fui literalmente tomada por esa obra. Entendí el “soy mirado” al que intente seguir en Lacan en el tomo 11 de su Seminario. Inmensas reproducciones mostraban intervenciones urbanas. Interferencias, imágenes que interrumpían en el paisaje urbano habitando intersticios en una ciudad, que me dejaron conmovida.

Interesada respecto tanto de la técnica como de la vida obra de la autora, bombardeo a preguntas a quienes acompañaban la instalación, y comenzamos luego una larga charla distendida donde una de las jóvenes me pregunta si yo era fotógrafa… pregunta a la que me encuentro respondiendo: “Si”, a lo que luego avergonzada ante tamaña estafa intente sincerar, “bueno, próxima estudiante”. Fue en ese momento que supe que quería comenzar este viaje que se inició estudiando en aquella escuela de fotografía a la que Tatú me hizo conocer.

La fotografía me abrió un mundo desconocido para mí, apasionante, del que he descubierto que tienen algo en común con el psicoanálisis. Para decirlo en lenguaje corriente, así como se espera de un analista que su palabra sea diferente a la de un amigo en una charla de café, el fotógrafo es aquel que puede hacer una foto desde otro lugar que lo haría una tía, buscando una mirada diferente, desde un nuevo lugar … en esa búsqueda me encuentro, tanto dentro como fuera de los muros del consultorio…



Para compartir tu historia en este espacio escibinos a [email protected]


Otras Historias / Más allá de las paredes del consultorio