Pensando en compartir algo m谩s que la pr谩ctica profesional surge este espacio...


MUNDO ACR脫BATA




Escrito por la Afiliada Yanina Giselle Fernandez (Afil. C-55174)

M谩s all谩 de las paredes del consultorio me encuentro en un espacio en el que tambi茅n pongo el cuerpo, en el que tambi茅n descubro. Me rodeo de aros, telas y trapecios. En un subir y bajar donde me siento viva, viva y viviendo.

Cuando llegan esos d铆as de la semana en que voy a Ruka, as铆 se llama este bello lugar donde aprendo clase a clase, mi energ铆a ya es otra. Una energ铆a que va en aumento y que empieza al entrar y ver ese inmenso galp贸n lleno de colores; con telas rojas, verdes, azules, amarillas, naranjas colgando del techo, aros con los que antes solo hubiera podido hacer el 鈥渦la ula鈥, trapecios a distintas alturas que me desaf铆an con solo mirarlos.

Encontrarte con esas personas que se apasionan por la acrobacia a茅rea tanto como uno, que m谩s all谩 de este 鈥渃irco鈥 son abogados, arquitectos, trabajadores sociales, dise帽adores, estudiantes y tantas cosas m谩s.

Empezar a entrar en calor y elongar cada parte de tu cuerpo, estirar hasta los dedos porque sab茅s que despu茅s podr谩 costar mucho tenerlos semi acalambrados 隆sobre todo si escribir es lo que te espera luego!

Acomodar colchones debajo de los elementos que usar谩s, perd贸n que usaremos, porque aunque uno ese d铆a no vaya a usar determinado elemento otro tal vez s铆, entonces ayudarnos con los compas circenses a llevar y traer colchones es regla impl铆cita para que todos nos movamos tranquilos all谩 arriba, con el aguante de all谩 abajo.





Tener conciencia de tu propio cuerpo, conocer cada movimiento del que es capaz, saber que no caer depende de vos mismo, de tu fuerza, de tu agarre. Ese es un descubrimiento constante.

Ser perseverante, practicar una y otra y otra vez esa figura que se ve tan linda en el otro, ese truco que te deslumbra al verlo desde que empieza hasta que termina. Escuchar, atender a movimientos precisos, tambi茅n eso se pone en juego ac谩.

Y lo que me habita durante esas horas de clase, y las posteriores a ella, es el sentimiento de libertad. Me siento libre, experimentar me hace sentir libre. Ac谩 el reloj queda por completo olvidado, s贸lo importa atender a tu respiraci贸n, registrar tu cuerpo y sus movimientos; atender a ese tic tac que hace tu coraz贸n cuando tu pasi贸n ya es carne, y no s贸lo el anhelo de algo por hacer.

S茅 que todos, m谩s all谩 de las paredes del consultorio, m谩s all谩 de un trabajo que implica un gran compromiso con uno mismo y con el otro, tenemos ese espacio que nos despierta esa otra pasi贸n, una pasi贸n m谩s por vivir. Esta es una de las m铆as, y es un placer compartirla con ustedes lectores, colegas.

Que esta 鈥渇alta de tiempo鈥 en la que a veces nos sentimos atrapados no sea un argumento para postergar aquello que nos empapa de vida, vale la pena hacerse el tiempo, 驴no?


DE LAS PAREDES DEL CONSULTORIO, AL MAS ALLA




Escrito por la Afiliada Cecilia Rosa Nastri (Afil. C-91005)

Una pasi贸n que me acompa帽o toda mi vida fue navegar en el r铆o. Desde muy peque帽a escuchaba de mi padre y mi t铆o infinidad de relatos y an茅cdotas relacionados con la inagotable inspiraci贸n que proporcionan las cuencas de nuestro r铆o Paran谩 y nuestro inmenso litoral mar铆timo. Escuchaba los relatos de sus aventuras y andanzas por los r铆os, islas, mares, adem谩s de recorrer todas las lagunas donde el pique estaba al d铆a, experiencias siempre de la mano de su gran amor por la pesca.

As铆 trascurri贸 mi infancia entre balsas para cruzar el r铆o Paran谩 Guaz煤, colas interminables para llegar a la isla y regresar al otro d铆a. Adem谩s de las guerras de barro, recorridas del espinel en lancha, observando la pelea de cada dorado tratando de no caer en los anzuelos del espinel.

Gran parte de mi adolescencia la transite recorriendo la costa rioplatense, contemplaba desde afuera la infinitud marr贸n de nuestro R铆o de la Plata. Hasta que un d铆a, hace 10 a帽os atr谩s, atrapada en el encierro de las paredes del consultorio, empez贸 a reavivar en m铆 una inquietud por reconectarme con la naturaleza y el r铆o.





Caminando por esa misma costa, hoy mejorada con senderos y dise帽o, comenc茅 a recordar la belleza de los paisajes de la isla, de los canales, sus amaneceres, sus ocasos. Con la alegr铆a de poder rememorarlos, se me impon铆a la siguiente pregunta 驴porque no, estar adentro navegando, en contacto con el rio, tocarlo, sentirlo, sudarlo, vivirlo?

Es as铆 que inicio con perseverancia, la actividad de remo, la cual me saca del encierro de las paredes del consultorio cada fin de semana. All铆 el paisaje se repite, rio, inmensidad, misterio, que se renueva en el horizonte, por el movimiento que brinda la naturaleza. Su entorno que siempre va cambiando la forma, con su variaci贸n de colores, me atrapa. M谩s del fr铆o, con viento, con marea en contra entre otros avatares de la naturaleza, me encuentro felizmente remando.

La actividad de remar me brinda no solo rememorar mi infancia en la costa del Paran谩 Guaz煤, sino un gran aporte a mi estado f铆sico. Asimismo la pr谩ctica va perfeccionando la t茅cnica. Es un hallazgo ir encontrando diferentes embarcaciones como kayak, canoa, canoa polinesia que me permiten disfrutar del paisaje de los ceibos en flor, los lilas de los camalotes florecidos, el olor a tierra mojada, escamas de pescado secas que salpican鈥 en fin otra vida, m谩s all谩 de las paredes del consultorio. Por supuesto nunca descuento la parada debajo de un sauce con un mate para descansar antes del regreso a la ciudad.



MES A MES / M脕S ALL脕 DE LAS PAREDES DEL CONSULTORIO



Diciembre 2018

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